20 Sep 2026, Dom

Disqueras firman acuerdos con Suno, la plataforma de inteligencia artificial para crear música

Mientras algunos sellos discográficos cierran acuerdos con Suno, los representantes de artistas alzan la voz: «Es el Lejano Oeste».

Adaptacion por Carlos Passage

Tras la presentación de los nuevos modelos musicales v6 de Suno —en colaboración con WMG y otras empresas—, mánagers y abogados opinan sobre el panorama de la música generada por IA, que evoluciona a gran velocidad. 

En el artículo de Billboard «As Some Labels Strike Deals With Suno, Artist Reps Sound Off: ‘It’s the Wild, Wild West firmado por Steve Knopper, Billboard  analiza el cambio de estrategia de la industria musical frente a Suno: mientras algunas compañías discográficas están pasando de demandarla a negociar licencias, abogados y representantes de artistas todavía ven enormes interrogantes.

Los seis puntos para tener en cuenta:

1. Suno está pasando de ser principalmente un problema legal a convertirse en un socio comercial. BMG, Warner Music Group y Believe han alcanzado acuerdos con la plataforma de IA. Suno acaba de presentar sus nuevos modelos v6.

2. El punto central es el consentimiento de los artistas. BMG plantea un sistema de “opt-in”: el artista o compositor debe aceptar que su música, voz, imagen o composición pueda utilizarse en determinados desarrollos de IA. Warner también ha anunciado mecanismos de consentimiento.

3. Pero los abogados advierten que “opt-in” no necesariamente significa lo mismo para todos. Harold Papineau señala que los derechos dependen del contrato que cada artista tenga con su sello o editorial. Algunos contratos podrían otorgar a las compañías facultades suficientemente amplias para licenciar determinados usos.

4. Los artistas están divididos. Allen Kovac, manager de Mötley Crüe, considera que la IA puede ser positiva si existe remuneración: para ellos, la clave es que el artista reciba dinero y que la tecnología no sustituya el valor del artista original. En contraste, la abogada Dina LaPolt dice que ninguno de sus clientes estaría dispuesto a autorizar ese uso, aunque reconoce que el modelo de consentimiento de BMG es preferible al opt-out.

5. El dinero todavía es una gran incógnita. Los acuerdos anunciados no han explicado con precisión cuánto de los ingresos generados por estas licencias llegará finalmente a compositores y artistas. El abogado Ben McLane plantea que podrían ser cantidades diminutas por utilización, pero que, acumuladas a gran escala, podrían convertirse en ingresos importantes.

6. La batalla jurídica continúa. Universal Music Group y Sony Music siguen demandando a Suno. El 18 de septiembre presentaron una nueva demanda que incorporó 61.000 canciones a la disputa y cuestionó específicamente los nuevos modelos v6.

El siguiente paso

La industria está intentando pasar de “¿podemos detener la IA?” a “¿cómo podemos regularla, licenciarla y cobrar por ella?”, pero todavía no existe un modelo consolidado.

Por eso la frase del abogado Eric Greenspan resume bien el momento: “It’s the wild, wild West”. Los contratos, las reglas de consentimiento, los sistemas de regalías y hasta los modelos de negocio de Suno y otras plataformas todavía están evolucionando.

Para un artista, la gran pregunta ya no es solamente si la IA utilizará su música, sino quién tiene el derecho contractual de autorizar ese uso y cómo se le pagará.

Opt-In y Opt-Out

Las dos formas de manejar el consentimiento:

  • Opt-in: tienes que dar tu autorización explícita para participar.
    “Sí, quiero que mi música/voz pueda utilizarse para IA.”
    Si no autorizas, no se utiliza.
  • Opt-out: se considera que participas por defecto, pero tienes la posibilidad de pedir que te excluyan.
    “Mi música puede utilizarse, a menos que yo diga que no.”

En el caso de Suno y los artistas

Opt-in = consentimiento previo.
El artista decide expresamente que quiere participar y permitir determinados usos de su catálogo.

Opt-out = consentimiento por defecto.
La plataforma puede incluir el contenido inicialmente y el artista tiene que solicitar que lo retiren.

Algunos abogados de artistas consideran que opt-in ofrece un control más claro, porque la autorización debe producirse antes del uso.

Opt-in: “¿Quieres que Suno utilice tu catálogo para desarrollar IA?” → Sí / No
Opt-out: “Suno utilizará tu catálogo. Si no quieres, solicita salir.” → Salir / No salir.

Que es Suno?

Suno es una plataforma de inteligencia artificial para crear música. Permite generar canciones a partir de una descripción escrita.

Ejemplo, puedes escribir:

“Una canción pop latina, con ritmo urbano, piano y coro femenino, estilo de los años 80”.

Y Suno puede generar música, letra, voz y producción a partir de esa indicación.

¿Por qué es importante para la industria musical?

Suno está en el centro del debate sobre IA y derechos de autor porque sus modelos pueden generar canciones que se aproximan a características de música existente. Esto ha provocado enfrentamientos legales con grandes compañías discográficas.

Al mismo tiempo, la industria está empezando a explorar acuerdos de licencia con Suno. La idea es pasar de simplemente combatir la tecnología a establecer reglas sobre:

  • qué música puede utilizarse para entrenar modelos;
  • cuándo un artista debe dar su consentimiento (opt-in);
  • cómo se remunera a artistas y compositores;
  • qué derechos conserva el artista;
  • y cómo se puede utilizar su voz o identidad artística.

En pocas palabras: Suno es como un estudio musical impulsado por IA, capaz de crear canciones completas a partir de instrucciones escritas. La gran discusión actual es de dónde aprende esa IA y quién debe cobrar cuando utiliza o genera valor a partir del trabajo de los músicos.