La industria global de la música electrónica alcanzó una valoración récord de 15.100 millones de dólares, según el informe 2026 de IMS, International Music Summit.
Traducido y adaptado por Carlos Passage
Publicado por Mark Mulligan y MIDiA Research durante la inauguración de IMS Ibiza, la 12.ª edición del Informe Anual de Negocios de Música Electrónica de IMS muestra que el sector creció un 7 % en 2025, pasando de 14.200 millones en 2024 a 15.100 millones de dólares en el 2025.

Los ingresos provienen de grabaciones, publicación, festivales y clubes, herramientas para creadores, merchandising, patrocinios y marcas. Las cifras indican que los ingresos procedentes de las plataformas digitales (DSP) y merchandising se encuentran entre los más altos.
Por paises
Alemania es el mayor consumidor mundial de música electrónica en Spotify, con 604 millones de usuarios, mientras que Estados Unidos y Australia ocupan el segundo y tercer lugar, con 402 millones y 328 millones, respectivamente. El informe también destaca la creciente presencia del Sur Global en el crecimiento de la industria.
En Ibiza, los ingresos por venta de entradas para discotecas alcanzaron un máximo histórico de 160 millones de euros el año pasado.

Por géneros
Por géneros, el tech-house se situó en primer lugar por cuarto año consecutivo, seguido del house y el melodic house en segundo y tercer lugar, respectivamente. El afro-house también experimentó un salto significativo, pasando del décimo puesto en 2023 al segundo en las búsquedas de Splice el año pasado.
Mark Mulligan describió 2025 como «otro buen año para el mercado global de la música electrónica», con un crecimiento impulsado por «escenas vibrantes».
«El hecho de que el sector haya tenido tan buen desempeño en un contexto de incertidumbre global y cambios tecnológicos disruptivos demuestra tanto la resiliencia de la industria como la importancia que tiene la pista de baile como vía de escape», afirmó.

Sobre las nuevas tecnologías
Mientras tanto, Ben Turner, cofundador de IMS, afirmó que los datos indican un «sólido 2026 por delante» a pesar del clima global actual. «A medida que nos adentramos en una de las fases más desafiantes, pero a la vez más creativas, de la relativamente corta historia de la música electrónica, la IA está empezando a transformar nuestra forma de trabajar, de crear para los artistas y de consumir para los fans», declaró.
Calificó la creciente presencia de la IA en la música electrónica como «revolucionaria», pero también como «un cambio» para el que el género está «bien posicionado. La música electrónica se construyó sobre la base de las nuevas tecnologías y la voluntad de evolucionar con ellas. Ese instinto sigue presente en la cultura actual, reflejado en la comunidad de IMS y en quienes continúan impulsándola».
